El Palacio Güell de Las Ramblas: la primera gran obra de Gaudí

El Palacio Güell de Las Ramblas de Barcelona es la primera gran obra del inigualable Antonio Gaudí, un edificio único que es un símbolo imprescindible del modernismo barcelonés y de una etapa de la Historia de la ciudad llena de esplendor y arte.

La historia de este singular palacio nace de su propietario, Eusebi Güell, industrial barcelonés y uno de los más grandes mecenas de la capital catalana. Quería una vivienda equiparable a su estatus social y encargó a Gaudí este palacete en plena Rambla, desde donde observa todo el corazón de la ciudad.

El resultado fue una de las mayores obras de modernismo que aún se pueden contemplar en Barcelona, un edificio en el que la familia Güell vivió durante 20 años, hasta que finalmente decidieron trasladarse a vivir al parque que también lleva su nombre y el sello inimitable de Gaudí.

La familia donó el Palacio Güell a la Diputación de Barcelona que, en los últimos 7 años, ha llevado a cabo en el edificio un proceso integral de restauración con el objetivo de borrar las huellas que el descuido y el paso del tiempo habían dejado en el inmueble. Hace un año, en la primavera de 2011, el Palau abrió de nuevo sus puertas al público tal y como lo concibió Gaudí.

Hoy ya se puede visitar, si bien la necesidad de preservar con el mayor cuidado el legado de este insuperable artista barcelonés, ha marcado unos estrictos límites de aforo: máximo 800 personas al día y nunca en grupos de más de 185 visitantes a la vez.

Merece especialmente la pena la exposición temporal que se puede ver en el desván del Palau sobre todo el proceso de restauración llevado a cabo. En ella se muestran los trabajos, el detalle de las piezas, las bases de referencia para la recuperación de los matices… Es un complemento perfecto añadido a la ya de por si imprescindible experiencia de visitar esta obra de arte.

Si te alojas en un hotel cerca de las Ramblas de Barcelona, podrás acercarte en cualquier momento al Palau, que está situado en el número 3-5 del Carrer Nou de la Rambla. Es importante reservar con antelación y consultar los precios de las entradas, ya que hay ofertas interesantes para familias y grupos.

La visita al palacio se puede proseguir con un paseo por los alrededores, las tiendas, mercados y restaurantes. Luego, tras una siesta en la habitación del hotel en Ramblas, la mejor opción es terminar el día con una salida nocturna por el centro de Barcelona.

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