Palma de Mallorca es una ciudad famosa por sus exclusivas noches de verano y sus largos días de sol y playa en alguna de esas increíbles calas perdidas que se dibujan en su bahía, sin embargo muy poco la conocen por sus agradables meses de invierno, en los que el clima templado abre un universo completamente nuevo de posibilidades en esta capital del Mediterráneo.
Noviembre y diciembre son meses perfectos para disfrutar de la vida al aire libre en Palma y en sus alrededores: recorrer el Paseo Marítimo desde el barrio del Molinar hasta la playa de Palma, descansar en Cala Estancia, justo después del Hotel Marina Luz, y tomar algo mientras el sol ilumina toda la bahía.
En el centro, la ciudad recobra la rutina y la vida cultural y laboral llena sus calles y plazas de gentes atareadas a todas horas. La mayor parte de las terrazas del casco urbano siguen funcionando a pleno rendimiento en esta época del año y resulta muy agradable sentarse en ellas a cualquier hora del día, incluso en plena noche, con los abrigos, las estufas y suaves mantas de colores.
Las terrazas en Palma son un clásico del invierno, incluso más que en verano, ya que el clima es mucho más suave en estos meses que bajo los ardores del sol de agosto. Tomar un Llonguet (bocadillo elaborado con un pan especial típico de Mallorca), unas tapas o un chocolate caliente es posible en casi cualquier zona de la ciudad, aunque las más animadas son siempre las que están junto al paseo del Borne, la plaza del Mercat, Drassanas y la plaza d’en Coll.
La Navidad es una época especial también en Mallorca, siendo Palma como capital el centro de grandes eventos culturales: ciclos de música clásica, teatro, musicales e incluso ópera.
Uno de los clásicos imprescindibles del invierno en Mallorca es el Concierto de Año Nuevo en Palma que, cada año, reúne las mejores piezas de compositores de todos los tiempos en una cita única a la que asiste lo más granado de la sociedad de la isla. En ocasiones, este concierto acoge algún invitado especial como sucedió hace un par de años con Woody Allen, quien interpretó varias piezas de jazz en una noche memorable.
Pero la Navidad no está solo en los escenarios, en los hoteles o en las casas, Palma –gracias a su excelente clima- celebra unas navidades con múltiples actividades al aire libre, ideales para disfrutar tanto si se viaja en pareja como con los niños: mercadillos navideños, ferias de artesanía, muestras gastronómicas, desfiles, competiciones deportivas de todo tipo, zonas de juegos infantiles en el Parc de la Mar… Un abanico completo de planes para todos los que quieran disfrutar de unas navidades diferentes, a orillas del Mediterráneo.